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El Altar de Camino Hacia El Terror

Estás obras dignas de la repetición de la repetidera son en su mayoría, oro puro.

Desde su primera entrega estrenada en aquel 2003 "Wrong Turn" o como la mayoría de nosotros las conocemos "Camino Hacia El Terror" comenzó una saga de eventos sangrientos, violentos, únicos y espectaculares de todos los tiempos.

En la mayoría se repite la misma fórmula, el grupito de pendejos que caen en las desafortunadas fauses de una de las familias más queridas en el universo del terror. Así es, son nuestros bellos amigos deformes. La violencia es tan magnífica que nos deleitan con ejecuciones tan bestiales que solo nos queda pedir más y más. 

Logicamente siempre habrá un favorito e icónico personaje y pensamos qué "Tres Dedos" se queda con este lugar.

El sin duda es el más letal, inteligente y muy resistente de los deformes. Aún así nos ha regalado bellos momentos con sus risas, batallas y ejecuciones. 

El personaje tuvo cambios en su aspecto en el trayecto de las entregas pero aún así, se mantiene como el más notable de la familia.

Lastimosamente la saga llegó a seis entregas, un buen número para una saga tan brutal como está, en el 2021 estrenaron una versión alterna de la primera parte, pero fué un completo fracaso.

Incluso mucho peor que la sexta y última entrega de las originales, la cual también es vista como la peor de todas.

Es importante destacar que la diversión es completamente sastifactoria hasta la 5 y podemos repetirlas todo lo necesario y nunca nos aburrirán, personalmente mi favorita es la 3. 

Pues en está entrega apesar de tener solo a "Tres Dedos" y a su pequeño engendro, es suficiente para impactar nuestra mente con sus brutales hazañas y ver cómo un grupo de prisioneros malos y tontos con sobrevivientes estúpidos buscan desesperadamente sobrevivir a tan letal amenaza.

Pero en general todas las 5 primeras son geniales y dignas de ver solo o acompañado con una buena tanda de 🍿 palomitas.

Camino Hacia El Terror estará por siempre en los corazones, en dónde agradecemos al arte por crear tan magna bestialidad.